circulo economia alicante

Nuestro objetivo es crecer juntos como directivos y contribuir al crecimiento de nuestras empresas a traves de la colaboracion.

De la formación productiva y la felicidad laboral

Entrada de Consuelo : Socia del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante.




El jueves 9 de febrero acudí como invitada a un evento TEDx que organizó Fundesem, Escuela de Negocios con sede en Alicante. Los ponentes nos invitaron a llenar nuestra mochila, que habíamos vaciado para la ocasión, con algunas ideas de las que allí surgieran, y me gustaría en este post compartir algunas de las que me llevé.

Varios ponentes resaltaron la importancia de rodearse de un ambiente positivo en el trabajo, algo que ya conocíamos pero no está de más recordar. “Contratemos gente positiva”, nos decía Emilio Duró, propietario dela empresa IterConsultores, mientras que Joost Wouters, director gerente de la consultoría de coaching ejecutivo Actimpact Consulting Team SL, mencionaba “lo fácil que es empezar a vibrar en onda negativa si lo que nos rodea es negatividad” y Juan Carlos Cubeiro, gran experto en talento y coaching, citaba “saborear la vida”, “agradecer” y “ser optimistas”, como algunas de las claves para superar una “crisis que aún no se ha definido, y que no es más que la agregación de nuestros miedos”.

Desde un enfoque menos centrado en psicología positiva pero igualmente interesante, Fernando de la Rosa nos contó su visión sobre innovación, productividad y enfoque a resultados en nuestro país. Él asocia la baja productividad de las empresas con nuestro sistema educativo, una falta de productividad relacionada con el predominio, ya desde la escuela primaria, de criterios de asistencia frente a no asistencia, y de estructuración secuencial del aprendiza en lugar de por resultados obtenidos.

Trasladado al mundo de la empresa, esto nos lleva a culturas de presencialismo y ascensos por antigüedad frente a culturas de talento y enfoque a resultados. Además, es un sistema que no fomenta la innovación al basarse en el estudio de aciertos más que en el análisis de errores.

De la Rosa piensa que es necesaria una transformación para cubrir esta necesidad del sistema. El propio vocablo trans-formación –formar más allá- nos lleva a plantearnos la trascendencia de lo que aprendemos, cómo lo hacemos y cuáles son nuestras motivaciones para ello. Si varias de las cuestiones que nos inspiran a formarnos, como el acceso al conocimiento y a una red de contactos, han sido sustituidas por Internet, y otra de las motivaciones fundamentales, como el acceso al mercado laboral, está cuestionada en este momento, quizá la motivación principal sea ahora tener mayor libertad para elegir nuestro futuro.

La formación nos hará libres, pero para ello tiene que ser más abierta –menos centrada en el profesor y más en la inteligencia colectiva-; más accesible –las nuevas tecnologías ya han allanado el camino-; y debería ser más social, para que los futuros empresarios quieran generar valor no sólo para ellos mismos sino también para la sociedad en que se ubican.

Mi mochila fue adquiriendo a lo largo de la tarde un volumen considerable: formémonos para ser más libres para elegir, más felices, más productivos; rodeémonos de gente positiva; evitemos que la tan manida crisis se convierta en una anquilosante suma de miedos y cuidemos nuestra actitud para poder inspirar a otros. La intención ahora es ir vaciándola, practicando esas ideas, cada día.

La Responsabilidad Social Corporativa. Un apunte desde el Círculo de Economía de la Provincia de Alicante. El ejemplo del Grupo APSA.

Entrada de Enrique Javier Fur : Presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante.




El éxito empresarial es una medida que no depende exclusivamente de los beneficios económicos. El impacto social de su actividad es un factor cada día más extendido como medida de la utilidad real de las empresas para el desarrollo de la sociedad.

En este contexto, en la segunda parte del siglo pasado surge la Responsabilidad Social de las Empresas, también llamada Responsabilidad Social Corporativa, entendida como la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con todos sus interlocutores (accionistas, empleados, clientes, proveedores y sociedad en general), más allá del cumplimiento estricto de todas las legislaciones aplicables.

Es, por tanto, una estrategia voluntaria que empieza donde termina la ley.

Su objetivo es contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad en los ámbitos social, medioambiental y económico. Constituye un compromiso permanente de la empresa con la ética en su actuación y en la contribución al desarrollo, entendido en su sentido más amplio, de la sociedad.

No debemos confundir la RSC con acciones de patrocinio, mecenazgo, donaciones puntuales  o estrategias tendentes a una corrección puntual de imagen o de mejora de la reputación corporativa.

Tampoco puede asociarse al denominado marketing con causa, herramienta mediante la cual una empresa se compromete a colaborar con un proyecto social a cambio de corrección o beneficios en imagen.

Las actividades desarrolladas en el marco de la RSC han de estar vinculadas a la actividad básica de la empresa, tener una vocación de permanencia e implicar un compromiso expreso y evidente de la alta dirección que, tampoco podemos obviarlo, es capaz de aportar ventajas competitivas a la empresa a la vez que beneficios a la comunidad.

Una buena política y gestión responsable de RSC se traduce en:

  • Ejemplo de conciencia social y extensión de la misma al entorno de la empresa.
  • Orientación del marco ético de la empresa como un activo para la generación de confianza de todos sus grupos de interés.
  • Orgullo de pertenencia, motivación y compromiso de la plantilla.
  • Imagen de marca, fidelidad de los clientes y capacidad de atracción.
  • Reconocimiento social y credibilidad de la empresa.
  • Naturalmente, mejora progresiva del entorno y contribución al desarrollo equilibrado de la sociedad.

 

Según el Estudio sobre el estado de la RC de la gran empresa en España 2011, elaborado por el Club de Excelencia en Sostenibilidad y Mº de Trabajo e Inmigración, la posición hoy de las grandes empresas españolas en relación con la RSC es el siguiente:

● El 86% realizan actividades de innovación responsable con un presupuesto y recursos específicos.

● El 100% de las líderes tienen un Cuadro de Mando Integral para la Alta Dirección con indicadores específicos de RSC.

● Código ético completo. El 78% de las empresas valora el compromiso personal de los candidatos con la ética.

● El 70% de las empresas líderes cumple más del 95% de sus proyectos de RSC.

● El 100% evalúa tanto los riesgos internos como los sectoriales.

● El 86% tiene códigos de conducta específicos para proveedores.

Pero independientemente del tamaño de la empresa, comenzar a trabajar con convicción con los criterios de sostenibilidad que guían la Responsabilidad Social Corporativa de las Empresas es un factor clave, en mi opinión, no ya para tener éxito a largo plazo, sino incluso para sobrevivir en este mundo global, interconectado y cada día más exigente.

En esta línea, apoyar a los colectivos más desfavorecidos con el objetivo de facilitar su desarrollo personal y profesional en el contexto de una sociedad tolerante, solidaria, capaz de ofrecer oportunidades más allá de las condiciones individuales de las personas, entendemos desde el Círculo de Economía de la Provincia de Alicante que es una gran oportunidad para todas las empresas de cumplir de manera muy eficiente nuestra misión.

Grupos empresariales como APSA son un ejemplo extraordinario de asunción de los conceptos de Responsabilidad Social en su misión y sus creencias más profundas. Apoyar a Grupos como APSA es, para muchas empresas tradicionales, una vía excelente para desarrollar una parte de este concepto de Responsabilidad Corporativa en su vertiente social y solidaria que, además, resulta incluso muy eficiente desde un planteamiento económico.