circulo economia alicante

Nuestro objetivo es crecer juntos como directivos y contribuir al crecimiento de nuestras empresas a traves de la colaboracion.

El deporte, un modelo a seguir en la empresa.

Entrada de Palmiro : Colaborador del Círculo de Economía de Alicante.




Si desde el mundo empresarial fuésemos capaces de mirarnos en el deporte como en un espejo, a través de sus distintas disciplinas,  nos podría resultar muy útil pues nos brinda toda una serie de ejemplos a seguir y a tener en cuenta mediante la extrapolación e  implantación de sus principios y valores a la esfera laboral.

A poco que seamos algo observadores, veremos que son muchas las semejanzas entre el deporte y nuestro trabajo, y muy provechosas las enseñanzas que nos puede proporcionar y que podemos aplicar, especialmente en estos tiempos de crisis y dificultades económicas.

El inicio de cualquier campaña de marketing tiene que ser explosivo, como la salida de Fernando Alonso en su fórmula 1, con el motor a tope de revoluciones. No podemos permitirnos el lujo de salir a medio gas. Hay que comenzar bien, porque quien da primero, da dos veces. Para poder decir la famosa frase “hemos hecho todo lo posible” necesariamente implica haber empezado a tope desde el minuto cero y no a mitad de campaña, cuando vemos que los resultados no evolucionan de acuerdo a lo previsto.

Desde hace algunos años, nuestro equipo nacional de baloncesto nos está ofreciendo una lección de trabajo en equipo, todos atacando y todos defendiendo y, además, con intensidad y concentración. Aún así, hay especialistas según la función que deben desempeñar. Ese es el equipo que todos deseamos en nuestra Unidad de trabajo y en el resto de la Organización. Equipos bien conjuntados, trabajando todos para todos, pero con delegación de tareas y responsabilidades.

Si estamos encantados con nuestro equipo nacional de baloncesto, por lo menos igual lo estamos de nuestra selección nacional de fútbol. La primera línea del equipo administrativo serían los Xavi Hernández o Xavi Alonso, distribuyendo, hacia sus compañeros comerciales, las oportunidades de negocio que detectan en el análisis de sus clientes.  Casillas y la defensa integrarían la plataforma de retención de clientes. Nuestros comerciales serían los Silva, Villa, Torres, etc., que atacarían al público objetivo de los potenciales clientes, estudiando la mejor forma de penetrar y vender el producto.

En las anteriores Olimpiadas de 2008, nuestro compatriota José Luis Abajo obtuvo medalla de plata en esgrima, transmitiéndonos la especial habilidad que debemos tener en el cuerpo a cuerpo con el cliente. No basta que el producto y el precio sean buenos. Tenemos que saber venderlo y, en ese punto, la destreza negociadora es fundamental.

España nos tiene acostumbrada a alcanzar excelentes resultados en el deporte de vela. Es curioso cómo, sin tener la ruta señalizada, a diferencia de la pista de atletismo, nuestras embarcaciones se orientan perfectamente para navegar con el rumbo adecuado. Nuestra actuación comercial también debe estar orientada constantemente hacia el resultado y hacia el cliente. No perdamos de vista, para no extraviarnos, cuáles son las prioridades. Distingamos lo importante de lo accesorio.

Rafa Nadal nos da, de forma recurrente, una magistral lección de resistencia y mentalización. No dar nunca una pelota por perdida y, mucho menos, el partido hasta haber finalizado la match ball. Sabemos que cada contacto con clientes no va a terminar en venta, que todas las negociaciones no culminarán con éxito, pero en nuestra profesión tenemos que ser inasequibles al desaliento. Todos los días vuelve a salir el sol.

La nadadora Gema Mengual y compañeras  de natación sincronizada, requieren potencia y, sobre todo, precisión. Esa precisión que nosotros necesitamos para realizar nuestro trabajo sin errores. Para sacar el producto adecuado, en el momento adecuado. Para seleccionar, entre varias opciones, la acción comercial más idónea.  Para transmitir las directrices y estrategias sin lugar a incorrectas interpretaciones. Para explicar bien el producto a nuestro cliente, de forma que, posteriormente, no existan incidencias ni reclamaciones. Para no tener que volver a rehacer las cosas, con la consiguiente pérdida de tiempo e imagen.

Pocos deportes tan representativos como el ciclismo para ilustrar la capacidad de esfuerzo y sacrificio que se requiere en el mundo del trabajo.  En este sentido, muchos excelentes ciclistas españoles de primer nivel personifican el perfecto paradigma. Y es que nada que merezca la pena se consigue sin esfuerzo y, muchas veces, sin sacrificio.

A la planta del éxito no se sube por la escalera mecánica. En cualquier profesión, la escalera que da acceso al éxito la componen muchos peldaños, algunos muy empinados. No es fácil subirla, pero cuando llegas arriba del todo, tal como le ocurre a muchos de los buenos alpinistas españoles, cuando pisan cumbre, experimentas una sensación extraordinaria e indescriptible.  Qué bonito que cualquier profesional pueda experimentar a fin de ejercicio esa maravillosa sensación.

La estrategia gana-gana es más sostenible

Entrada de Marcos : Tesorero del Círculo de Economía de Alicante.




Las empresas, por pura razón de ser, persiguen la obtención de beneficios. Y es una cuestión completamente honrada y ética. Los accionistas arriesgan su dinero creando una empresa, de la que esperan obtener beneficios recurrentes

¿Y cómo cuadra eso con la ética? Pues desde un punto de vista finalista, tratando solo de ver los beneficios como un objetivo más, imprescindible sin duda, entre todos los que persigue la empresa y por supuesto, no a cualquier precio. Y el beneficio ha de partir de la premisa de que en el mundo de los negocios nos tenemos que plantear esos beneficios en una relación gana-gana. Es decir, no podemos perseguir nuestro beneficio, aún a costa de hundir al resto de empresas, presionando a nuestros proveedores más allá de lo razonable, o ignorando la satisfacción de las necesidades de nuestros clientes con el consumo de nuestros productos, lo que no es nada sostenible.

Porque esto sería la ley de la selva. Y aunque parezca despiadada, los leones seguirán sobreviviendo si existen gacelas. Y si los leones hacen desaparecer las gacelas, también ellos desaparecerán. Por lo tanto, el beneficio nos lo tenemos que plantear en un equilibrio con el resto de participantes en nuestro mundo comercial y en el largo plazo, de forma que quizás hoy no consiga el máximo beneficio que pudiera obtener, quizás no me coma todas las gacelas que podría comerme, pero me garantizo que este beneficio se producirá de manera recurrente en el largo plazo, si todos ganamos.