circulo economia alicante

Nuestro objetivo es crecer juntos como directivos y contribuir al crecimiento de nuestras empresas a traves de la colaboracion.

Entorno y liderazgo

“Hay mucha más información disponible que ayuda a tomar decisiones. La información se mueve muy deprisa y tiene un valor que también cambia la forma de trabajar y adaptación de los directivos. Pero las cualidades que debe reunir un líder no han cambiado: tener visión de negocio, valor, respeto por la organización, capacidad para reclutar gente, conocimiento… Eso no cambia nunca. Cambia el entorno, pero no las cualidades para liderar”.

(George Hamilton, directivo de Dow Chemical, en Expansión)

La era del caos en los negocios.

Hay veces en que el futuro deja mirar por sus grietas dos años a lo lejos. Hay veces que permite entrever qué pasará en dos meses. Y hay veces que echa el portón y no hay business plan ni previsión con más de media hora de duración. Esta es la teoría de Robert Safin, editor de Fast Company.

“Hemos entrado en la era de las próximas dos horas”, escribe el editor; “el ritmo de cambio en nuestra economía y nuestra cultura se está acelerando y nuestra posibilidad de ver el futuro, reduciendo. Pero hay una certidumbre: la próxima década se definirá más por la fluidez que por otro nuevo paradigma. Si hay una pauta en todo esto, es que no hay pautas”.

(Extraído de la publicación de Mar Abad en Business Everywhere)

Reflexión 26.02.2012

Cree su futuro

En el mundo hay dos tipos de personas: quienes reaccionan a los cambios (algunas veces, después de cierto tiempo), y quienes los producen o se anticipan a ellos. Los primeros son reactivos, y los segundos proactivos. Vuélvase proactivo, porque el futuro lo construyen las personas dinámicas, que establecen las circunstancias para que éste ocurra de acuerdo a sus expectativas.

Los grandes líderes, a lo largo de milenios, han establecido las condiciones para que ocurrieran los cambios. Usted puede (y debe) provocar las circunstancias que motiven el futuro que desea para su profesión y persona. Crear el futuro consiste en eso: crear los caminos para llegar a lo que ansía. Nunca quedarse esperando a que la oportunidad llame a su puerta; hay que poner la puerta delante de la oportunidad que usted haya concebido.

Si el camino ya está, muy bien, a seguirlo. Si no está, a construirlo. Haga que las cosas pasen, porque el que espera simplemente, es aventajado por el que construye sin cesar, día a día, hora a hora. Transfórmese en un generador de circunstancias, y haga de eso su llave maestra para lograr sus metas.

Juan Javier Alvarez (sht.com)

LOS NEGOCIOS, EN REALIDAD, NO SON DE PRODUCTOS SINO DE CLIENTES. La importancia de las personas en la gestión de las empresas(III).

Entrada de Francisco : Colaborador del Círculo de Economía de Alicante.




Los negocios, en general, no son de productos y servicios sino de clientes, y para tener éxito sostenido deberíamos plantearnos la actividad en términos de aportar las mejores soluciones a los proyectos de nuestros clientes, de manera que si somos capaces de responder permanentemente y de manera personalizada a la pregunta “¿Qué espera el cliente de nosotros?”, estaremos en el camino correcto.

Y en términos generales, las claves para contestar correctamente a esta pregunta están en relación con:

 1. El cambio constante como característica de nuestro tiempo (el cambio ya no se produce entre dos fases de estabilidad: es la situación natural y permanente en la que vivimos (decía Tom Peters hace ya algunos años en su libro Nuevas Organizaciones en tiempos de caos, “eso de que después de la tempestad viene la calma era antes. Si tiene Ud. la sensación de calma, es que se encuentra en el ojo del huracán”), lo que obliga a apostar claramente por la innovación, la creatividad, la capacidad para decidir en muchas situaciones no previstas, a creer en el equipo de trabajo y en cada una de las personas que lo forman.

 2. La vuelta a lo elemental: no complicar lo simple: el cliente debe entender de qué hablamos, ¡y nosotros!; no buscar solo resultados a corto plazo, no olvidar que el cliente es el centro y principal destinatario de nuestra actividad –el cliente siempre gana, con nosotros o sin nosotros-. Back to basics, dicen los manuales de gestión más modernos. Volver a los orígenes, a aquello en lo que aportamos realmente valor diferencial.

 3. Apostar por la calidad en el producto, en el servicio, en la gestión, pero también en los detalles, en el entorno, en la fábrica, en el comercio, en la oficina, porque el servicio no sólo debe ser de calidad, también debe parecerlo.

 Y es que en esta batalla por el cliente que debemos librar cada día, estamos volviendo a recuperar nuestros orígenes: la proximidad, la empatía, la seguridad, la confianza, …, es verdad que redefinidas constantemente y adecuadas a la nueva realidad cambiante, pero con los mismos valores básicos.

Un estudio de Gail McGovern, profesor de HBS –empresas y clientes, ¿una relación cordial?-, concluye que aunque existe consenso generalizado acerca de que la satisfacción de los clientes genera fidelidad, y que la fidelidad genera rentabilidad, hay muchas empresas que, consciente o inconscientemente, enfurecen a sus clientes amarrándolos con contratos, sangrándoles con comisiones o confundiéndoles con “letra pequeña”, debido a que, con una visión muy de corto plazo, esa confusión puede ser rentable, aunque a medio y largo plazo abren un frente de vulnerabilidad que puede acabar con la propia empresa por el efecto corrosivo que estas prácticas tienen sobre la satisfacción de clientes, máxime si aparece en el mercado un competidor “transparente” y que realmente se ocupa de la satisfacción de sus clientes.

Esta misma realidad y esta misma reflexión es trasladable al ámbito interno de las empresas: lo importante en nuestro negocio son la personas; por supuesto, también las internas. No es posible identificar, conseguir y mantener una ventaja competitiva si no contamos con la implicación entusiasta de todos los que formamos la compañía. Y esto es independiente casi de cualquier sector en que estemos. Hoy prácticamente todo es replicable sin extraordinarias dificultades. Todo salvo la calidad, la cualificación, la motivación, la implicación de los empleados. Todo salvo el equipo, los equipos de trabajo y  los modos de gestión.

Y también aquí, como con el cliente final, ganarán los que cortejen al cliente interno: no es posible el éxito empresarial a largo plazo con criterios de gestión de personal solo de corto plazo.

 Un momento…  deja que lo entienda… ¿quieres que tratemos a nuestros clientes y a nuestros empleados equitativamente, tengamos algo de humildad y reconozcamos que la gente compra nuestros productos porque confían en nosotros, y no porque les engañemos para que los compren?. El sentido común parece completamente subversivo cuando ha estado ausente durante tanto tiempo. Gracias por despertarnos de una marcha sonámbula hacia el precipicio. Sólo esperamos que haya sido a tiempo”. Andy  Moore, Editor Jefe de la revista KM World.

Reflexión 19.01.2012

“La existencia de una crisis supone una mutación situacional que genera un cambio y, por consiguiente, se percibe una incertidumbre que desestabiliza el presente, pero abre nuevos escenarios futuros. La formación es la única vía para asegurar la adaptación del factor humano a la nueva realidad”.

(Andrés Cascio, psicólogo social. Universidad de Barcelona).

Y quizás habría que añadir que ese desarrollo personal y profesional es siempre fruto del compromiso compartido empresa-trabajador, imprescindible para que ambos puedan compatibilizar y conseguir sus objetivos.”

Tal como indicaba el director de logística de Goodyear España, “sin actualización formativa, nos volvemos prescindibles”

La posición comercial. El cambio, el cliente, el servicio. SEGUNDA ENTREGA. 21.12.11

Entrada de Francisco : Colaborador del Círculo de Economía de Alicante.




Tenemos que ser conscientes de que, independientemente de cuál sea el sector en que nos encontramos, nuestro negocio es un negocio de clientes y lo que pretendemos es aportar las mejores soluciones a los proyectos de nuestros clientes, de manera que si somos capaces de responder permanentemente y de manera personalizada a la pregunta “¿Qué espera el cliente de nosotros?”, estaremos en el camino correcto.

Y en términos generales, las claves para contestar correctamente a esta pregunta están en relación con:

1.- El cambio constante como característica de nuestro tiempo (el cambio ya no se produce entre dos fases de estabilidad: es la situación natural y permanente en la que vivimos. Decía Tom Peters en su libro Nuevas Organizaciones en tiempos de caos, “eso de que después de la tempestad viene la calma era antes. Si tiene Ud. la sensación de calma, es que se encuentra en el ojo del huracán”), lo que obliga a apostar claramente por la innovación, la creatividad, la cualificación, la capacidad para decidir en muchas situaciones no previstas, a creer en el equipo de trabajo y en cada una de las personas que lo forman.

 2.- La vuelta a lo elemental (no complicar lo simple: el cliente debe entender de qué hablamos, ¡y nosotros!. No buscar solo resultados a corto plazo, no olvidar que el cliente es el centro y principal destinatario de la actividad de la empresa –el cliente siempre gana, con nosotros o sin nosotros-).

 3.- Apostar por la calidad también en los detalles, en el entorno, en el punto de venta. Porque el servicio no sólo debe ser de calidad, también debe parecerlo.

Y es que en esta batalla por el cliente que debemos librar cada día, estamos volviendo a recuperar nuestros orígenes: la proximidad, la empatía, la seguridad, la confianza, …, es verdad que redefinidas constantemente y adecuadas a la nueva realidad cambiante, pero con los mismos valores básicos. Volviendo, en definitiva, a recuperar la importancia de la relación con el cliente, a la mejora continua de la experiencia del cliente en su relación con la empresa.

 

LO QUE OCURRE HOY ALREDEDOR DE LAS EMPRESAS (Y DE LOS EMPRESARIOS). 4.12.11

Entrada de Francisco : Colaborador del Círculo de Economía de Alicante.




Aunque parezca paradójico, lo único que permanece en nuestro tiempo es el cambio.

La internacionalización de la economía, la globalización de los mercados, las expectativas cada vez mayores de los clientes, el aumento de los competidores, el uso intensivo de las tecnologías de la información, los nuevos criterios de Responsabilidad Social Corporativa …, unidos a la situación que sufrimos desde hace más de cuatro años de reducción del consumo, desempleo no controlado, restricción del crédito, y morosidad, hacen que nada sea hoy como era ayer y nada será mañana como es hoy.

El entorno es, por tanto, cada día más incierto, lo que exige aplicar nuevas ideas para competir; innovar, apostar por la creatividad de las personas, por su capacidad de imaginar, definir y aplicar lo nuevo a la empresa. Pero no nos confundamos, la creatividad no coincide exactamente con el genio, la creatividad tiene que ver fundamentalmente con motivación, aceptación del cambio y trabajo. Exige flexibilidad, contraste de opiniones, y precisa un contexto empresarial adecuado: depende del grado de participación de los empleados, de su libertad para debatir, de la confianza, …, del equipo de trabajo.

Solo entre todos es posible salir de situaciones tan complejas como la que vivimos, y esto tanto a nivel de país como de cada una de las empresas. Es necesario, pues, contar con todos para avanzar en este contexto en que la lucha por el cliente es el primer problema para las Pymes en Europa. La financiación es el segundo.

Y para la sociedad, especialmente en nuestro país, el paro sigue siendo nuestro problema, probablemente origen y consecuencia de la situación que vivimos. Los datos de noviembre no pueden ser mas desalentadores: 4.420.462 personas, tras subir en el mes en 59.536 desempleados (+1,37%), informó este viernes el Ministerio de Trabajo e Inmigración (4.024 parados más en Alicante, con 212.938 personas inscritas ya en el desempleo).

Pero no podemos perder la esperanza, que de todas las crisis se sale y saldremos también de esta. Algún sector apunta síntomas positivos, como algunos relacionados con el turismo, tan importante para nuestra zona. En nuestra ciudad turística más internacional, Benidorm, la media mensual de ocupación hotelera en noviembre ha quedado establecida en el 76,4 por ciento, dato que supone un incremento sobre la ocupación media de noviembre de 2010 de un 7 por ciento.

Terminamos con otra noticia también para la esperanza, en este caso de los colectivos más vulnerables de la sociedad: La Asociación Pro-Discapacitados Psíquicos de Alicante, APSA, lanza su calendario solidario 2012 al precio de 5 euros, en lo que ya va siendo una tradición con el objetivo de difundir el trabajo de la entidad, recoge imágenes de niños y jóvenes de la asociación junto a personas relevantes del mundo de la cultura y el espectáculo.

Y no, el viernes no se resolvió finalmente la adjudicación de la CAM, pero todo apunta a que ocurrirá durante esta semana, con el Banco de Sabadell como primera opción.