Mes: agosto 2012

TM Grupo Inmobiliario, la promotora que crece con recursos propios

La firma valenciana está inmersa en varios proyectos en la costa mediterránea gracias a la buena respuesta del mercado internacional

El boom del ladrillo ha arrastrado a su paso a varias constructoras y promotoras valencianas que habían recurrido a los bancos en épocas de bonanza y cuyos préstamos las han abocado al precipicio.

Pero no todas corren la misma suerte. TM Grupo Inmobiliario sigue creciendo, después de 30 años, gracias a una política de autofinanciación. “Dependemos de los créditos bancarios mínimos. Reinvertimos nuestros propios beneficios”, aseguran desde la promotora alicantina.

La firma que dirige la familia Serna ha logrado expandirse a otros mercados emergentes sin la carga de grandes hipotecas y manteniendo un modelo de negocio propio de las grandes multinacionales.

Clientes extranjeros

Conocida primero como Torreblanca del Mediterráneo, esta empresa fundada por José Luis Serna Almodóvar ha conseguido capear el temporal económico y expandirse por toda la costa mediterránea, desde Alicante a Mallorca, pasando por Almería.

El secreto del éxito reside en la buena acogida del mercado internacional, sobre todo, de los países escandinavos y Rusia. “El clima no lo perdemos con la crisis y es lo que prima en los compradores extranjeros”, comentan fuentes de TM Grupo.

Proyectos estrella

Además de crecer en España, la compañía con sede central en Torrevieja ha cruzado el charco. En 2005 desembarcó en la Riviera Maya (México) con la construcción de un complejo de lujo que gestiona la cadena hotelera Karisma y este año han apostado por Brasil.

En Salvador de Bahía han optado por viviendas sociales que en la misma semana de la inauguración del piso piloto “ya logramos vender 25 viviendas”. Ante esta buena acogida, la compañía no duda en que habrá más proyectos porque “Brasil está en apogeo”.
Especialización

En cuanto a las construcciones españolas, el grupo alicantino está especializado en segundas residencias. Entre los proyectos con mayor acogida destacan Azul Beach, en la playa de La Mata (Alicante), donde han empezando una segunda fase después de que hayan vendido el 90% de las viviendas de la primera fase y Residencial Mar del Pulpí (Almería) donde han construido 3.000 viviendas.

La elevada demanda se refleja en las cuentas. TM Grupo Inmobiliario vendió más de 300 viviendas en 2011 con una facturación superior a los 50 millones, un 40% más que un año antes. Asimismo, la compañía ha realizado recientemente una reducción de capital de 21,2 millones para hacer frente a las obras en curso.

(Fuente artículo de Estefanía Oliver en

https://www.economiadigital.es/valencia/notices/2012/08/tm_grupo_inmobiliario_la_promotora_que_crece_con_recursos_propios_27989.php)

Creencias corporativas como fuente de diferenciación.

En un entorno en que la competencia es cada vez mayor, las organizaciones luchan por diferenciarse continuamente de sus competidores. ¿Qué hace que ciertas empresas sean diferentes de forma sistemática?, no hay duda de que el liderazgo, la cultura y las competencias básicas son elementos imprescindibles para el éxito. Sin embargo las creencias de una organización son la verdadera fuente de la diferenciación.

(resumen de artículo de Jules Goddard, Julian Birkinshaw y Toni Eccles, en Harvard Deusto Business Review).

A CONTRACORRIENTE (II)

Hablaba en el post anterior de la importancia de la eficiencia como medida de la utilidad de la gestión empresarial. Y en ese objetivo de mejora, apuntaba también que es más fácil, en primera instancia, abordarlo desde la reducción de costes.

Pero lo fácil no es diferencial, no aporta ventaja competitiva ni, además, el ajuste es una práctica que se pueda explotar indefinidamente. El final del ajuste, si no se plantean otras alternativas, no puede ser otro que el cese de la actividad.

Y cuando ese ajuste se plantea sobre las personas de la empresa, se pierden, además, capacidades que pueden dificultar el progreso posterior de la compañía. Aunque es cierto que en este tiempo tecnológico, el compromiso empresa/trabajadores debe ser absolutamente compartido: la obsolescencia de la cualificación del trabajador podría impulsar a la empresa a prescindir de su aportación, lo que debería obligar a ambas partes a facilitar la necesaria actualización permanente de los conocimientos, las prácticas, la cualificación de toda la compañía.

Y aunque, como tristemente estamos viendo en muchas casos en este tiempo de crisis, en más ocasiones de las razonables esos ajustes son imprescindibles, la solución a la crisis, tanto a nivel agregado como al de cada una de las empresas, no es solo una cuestión de costes. Es más, en mi opinión, la solución mucho más que por el denominador de la eficiencia (la reducción de costes de la compañía), pasa por la gestión del numerador, por el aumento de los ingresos, por la mejora rentable de nuestra cuota de mercado, la identificación de nuevos nichos aún no disputados, la definición de nuevas ventajas competitivas en el producto, en el servicio, en la gestión, que se concreten en ventajas percibidas por el cliente que le animen a contratar con nuestra empresa.

Pero … ¿cómo es posible definir esas nuevas ventajas en mercados y entornos tan competidos como los actuales?.

En realidad es difícil y fácil a la vez. Difícil porque esa ventaja, para que sea sostenible, es necesario construirla sobre elementos no copiables por nuestros competidores y esos son elementos intangibles, conceptualmente más difíciles de gestionar. Y fácil porque esos elementos sobre los que debe construirse son muy evidentes, están ya en nuestras empresas, son los trabajadores, su cualificación, sus relaciones profesionales, sus interacciones en el desarrollo de los procesos de la empresa, la estructura directiva, el liderazgo …, construido todo ello sobre una serie de valores compartidos como el compromiso, el comportamiento ético, la importancia del cliente, la comunicación interna, el trabajo en equipo, la creatividad, la equidad, la prudencia, el servicio … , que apunten a una misión de la empresa que aglutine a todos en una misma dirección.

Desde luego no es fácil porque todo lo que tiene que ver con el comportamiento de las personas requiere tiempo, reiteración, ejemplo, …, sobre todo si no fue evidente en el pasado, pero es imprescindible empezar.

Así, el futuro se alcanza entre todos, con las aportaciones de todos, con la mejora continua de nuestros procesos, con la identificación clara de las necesidades incluso tácitas de nuestros clientes actuales y potenciales.

Y con una visión clara: nuestro negocio no es nunca el producto, nuestro negocio es siempre el cliente. Si somos capaces de identificarlo correctamente y transformar en soluciones eficientes de nuestra empresa sus expectativas tácitas o explícitas, estaremos en el buen camino.

Alinear toda la compañía en esta dirección, apostar claramente como norma por la aportación de valor de los empleados (por el numerador de la eficiencia, como venimos comentando) mucho más que por el indiferenciado y limitado ajuste de costes (que no podemos descartar, mucho más en tiempos de crisis profunda como los actuales), debe blindarnos o, al menos, hacernos más fuertes ante ciclos recesivos que ocurren y ocurrirán.

Si … pero … ahora estamos donde estamos y en ocasiones no hay alternativa. En esos periodos recesivos el mercado se contrae, la actividad global se reduce, parecen nuevos competidores más eficientes en costes … y los expedientes de regulación de empleo acaban siendo imprescindibles, lo que parece difícilmente compatible con aquel concepto de empresa entendida como equipo humano cohesionado que avanza junto hacia el objetivo.

Es cierto, y en tanto que empresarios o directivos debemos tomar en ocasiones decisiones muy difíciles para tratar de volver a la senda del crecimiento desde estructuras más ligeras. Y cuando esas decisiones terminan afectando a personas, debemos tomarlas –una vez identificados correctamente el problema y la solución- lo más rápidamente posible, e inmediatamente empezar a construir sobre los nuevos valores, y con esa orientación a la creación de valor, al numerador, por todos los que continúan en la compañía.

En próximas semanas hablaremos de los diferentes programas de RRHH que pueden y deben aportar mejoras de eficiencia en la empresa.

Competencias que valoran hoy las empresas

La situación del mercado laboral y la evolución de la economía genera situaciones curiosas. Por ejemplo, el perfil profesional más demandado hoy en día es el de los programadores informáticos. Hoy en día no hay ningún programador bueno que esté en el paro. En el ámbito de las competencias, te podría explicar que antes las empresas valoraban mucho el trabajo en equipo y la comunicación, y ahora lo que piden son personas resolutivas. Otra tendencia que está al alza es la movilidad.

(Extraído de entrevista a Josep Viladomat, consejero delegado de Marketyou https://www.inqualitas.net/entrevistas/18353-la-seleccion-adecuada-en-la-contratacion-de-personal)

Un apunte sobre la salida de la crisis

En el Círculo tenemos directivos y empresarios de prácticamente todos los sectores, y aunque la crisis afecta a todos los ámbitos de las relaciones sociales y económicas, lo cierto es que su impacto no ha sido exactamente homogéneo ni, en consecuencia, la respuesta ha sido la misma, con algunas pautas comunes como el adelgazamiento, en general, de una parte importante de nuestro tejido industrial para adaptar estructuras y capacidades a las nuevas posibilidades del mercado, un mayor esfuerzo en el ajuste de los costes –que en este tiempo son un elemento fundamental para competir-, aunque tanto a nivel de país como de cada una de las empresas, desde el Círculo estamos convencidos de que la clave está en la diferenciación, en ofrecer un producto diferente y mejor, eso sí, a un precio muy competitivo.

Creo que el tejido empresarial a futuro será mucho más especializado, con cada empresa focalizada en la parte de la cadena de valor del proceso en la que sea más eficiente, en la que pueda aportar ventajas competitivas, mucho más abierto a colaborar con otras organizaciones con el objetivo de avanzar juntos a través de la cooperación; innovador y, por supuesto, mucho más internacionalizado que nuestras empresas actuales.

Y en cuanto a los profesionales, ese futuro exige que sean muy cualificados, activos, comprometidos con la empresa durante su periodo de vinculación a la misma, con disposición para moverse por todo el ámbito de operaciones de la compañía, convencidos de que su valor es su actualización permanente y un tema muy importante, con idiomas, que el mundo va mucho más allá de nuestras fronteras nacionales, las empresas también tienen que ir, y los empleados tienen, al menos, que seguirlas.

En el planteamiento de diferenciación que comentaba, la apuesta por la Investigación, el Desarrollo y la Innovación es imprescindible. En cuanto al nivel de formación de las personas en paro de larga duración (más de un año ininterrumpido como demandantes de empleo), el 60,9% tiene formación básica, el 28,1% cuenta con estudios medios, y un 11% con estudios superiores, lo que confirma que, efectivamente, apostar por el conocimiento, por la cualificación de las personas, es fundamental en nuestro entorno.

Por eso son especialmente preocupantes los recortes en educación y específicamente en este caso en educación superior, a pesar de lo cual, seguimos teniendo buenas Universidades de las que salen profesionales demandados por mercados laborales más activos que el nuestro, lo que produce, efectivamente, la “fuga de cerebros” que se menciona de manera recurrente y que reduce el porcentaje de paro en este colectivo.

En mi opinión, mientras no consigamos reactivar nuestra economía, esos jóvenes profesionales, excelentemente formados y con una visión de Europa y del mundo mucho más clara que las generaciones anteriores, si tiene la oportunidad de trabajar en puestos cualificados en otros países, debe hacerlo para continuar mejorando su cualificación, abrir su mente al mundo y, seguro, muchos de ellos regresar a España cuando nuestro país sea capaz de aprovechar todo ese potencial.

Fernando Gómez, director general del Grupo Camacho

Entrevista a Fernando Gómez, Director General del Grupo Camacho

1.- Háblanos del Grupo Camacho, ¿cuándo comenzasteis?, ¿por qué os instalasteis en Alicante?, ¿cuál es la situación actual y expectativas de futuro de la empresa?.

El origen de la empresa viene de finales de los años 60, en Madrid, cuando mi padre, Antonio Gomez decidió ayudar a su tío Valentín Camacho en la recogida de botellas, la clasificación y la distribución de las mismas por las distintas empresas envasadoras de entonces (champan, leches, gaseosas…), realizando todo aquel trabajo primero con un burro y un carro y posteriormente ya con mi padre como gestor del negocio con un camión, y de ahí hasta ahora.

Posteriormente, en el año 1.968 nos trasladamos a San Vicente del Raspeig (Alicante) con la intención de continuar por esta zona la recuperación y reciclado de envases de vidrio.

Y ya en el año 89-90 nos trasladamos nuevamente a Caudete tras la instalación en este municipio de la empresa Crisnova, dedicada a la fabricación de envases, siendo Camacho Recycling el proveedor único de la misma.

Actualmente en Caudete estamos en fase de traslado desde las instalaciones iniciales al nuevo Parque Tecnológico Empresarial, donde hemos adquirido una parcela de 136.000 m2, donde vamos a centralizar todas nuestras líneas de tratamiento.

Son en estas nuevas instalaciones del Parque Tecnológico donde se encuentra nuestro Laboratorio de I+D+i, en el cual realizamos el desarrollo de productos novedosos todos con base de vidrio reciclado, y en donde tenemos depositadas muchas esperanzas en cuanto al futuro se refiere, algunos de estos proyectos ya son una realidad y se están comercializando (vidrio para filtración de aguas, monocapas en base de vidrio, pavimentos continuos, etc.).

Comercialmente hablando, en la actualidad estamos igualmente afectados por la situación económica tan desfavorable que tenemos, pues parte de nuestros productos están relacionados con la construcción y otra parte con la generación de envases, lo cual se acusa más en los procedentes del sector Hostelería por el descenso de consumo.

A pesar de esta situación nos planteamos el futuro con optimismo, pues confiamos en nuestro trabajo diario y conocimiento de los mercados así como en los nuevos productos desarrollados.

2.- En esta época de crisis, el Grupo Camacho ha seguido creciendo pese a que una parte importante de vuestra actividad está vinculada a la construcción, ¿Qué cosas estáis haciendo de manera diferente a muchas empresas que están sufriendo de manera muy importante esta crisis?.

Básicamente lo que hemos ido haciendo desde hace ya varios años lo podríamos resumir en una palabra, DIVERSIFICAR. Para ello hemos apostado por La Calidad de todos nuestros productos y por otra parte estamos haciendo un gran esfuerzo en I+D+i, con tal de desarrollar nuevos productos y así diversificar igualmente en la mayor cantidad de mercados/sectores posibles.

            Igualmente hace años que apostamos por la Exportación, lo que nos permite estar trabajando actualmente con países tan dispares como Estados Unidos, Vietnam, India, Italia, Nueva Zelanda, Israel, Francia, Portugal, etc.

3.- Sois un grupo que podemos calificar, sin duda, de “verde”, comprometido con el desarrollo sostenible, y habéis mostrado de manera evidente que ese compromiso, además de consecuente con el medio ambiente, es también muy eficiente económicamente, ¿puedes explicarnos las razones que como empresa os mostraron la utilidad de ese compromiso medioambiental vinculado especialmente, en vuestro caso, con el reciclaje del vidrio?.

Como es por todos conocido, desde los años 80 más o menos, se ha ido incrementando la conciencia ecológica o “verde” la cual ha ido implicando prácticamente a todos los sectores y productos que actualmente nos rodean, tales como alimentos ecológicos, tejidos ecológicos, vehículos ecológicos, así como nuevos materiales más ecológicos, desde el vidrio que actúa como aislante de calor/frio y de ruido el cual repercute en una reducción del consumo energético, como el aumento del consumo del vidrio reciclado en los nuevos envases fabricados, lo cual igualmente va asociado a un descenso del consumo de materias primas, reducción de temperaturas en los hornos de fabricación lo cual lleva asociado también una reducción del consumo de gas y por ende reducción de emisiones atmosféricas.

Paralelamente a toda esta “revolución verde” estamos realizando un gran esfuerzo de investigación y desarrollo de nuevos materiales realizados en base a vidrio reciclado o introducción de los residuos de vidrio en materiales para hacerlos más “verdes” además de que el vidrio pueda aportar otras mejoras para los mismos. Como ejemplo citaré la baldosa ecológica desarrollada en colaboración con Cerámicas Plaza cuyo proyecto fue apoyado por CDTI y que en Cevisama 2011 obtuvo el galardón del Alfa de Oro, obteniendo una baldosa cerámica ecológica la cual contenía vidrio en todas sus partes (soporte, engobe y esmalte).

Si bien en España todavía no es un requisito totalmente exigible, en Estados Unidos la construcción de determinados edificios es puntuada “ecológicamente” para lo cual obtienen una mayor puntuación aquellos materiales utilizados con un mayor porcentaje ecológico, por lo que estos nuevos productos desarrollados que incorporan vidrio reciclado en su composición tiene también ventajas económicas, pues en estos casos si será factible su incorporación en detrimento de otros materiales tradicionales sin “componente ecológico”.

Además del tema económico final comentado, estamos inmersos en determinados proyectos de desarrollo donde la aplicación del vidrio reciclado suponga también ventajas económicas para los fabricantes de los mismos, como puede ser la reducción del consumo de energía, obtención de ecoetiquetas, etc…

4.- Desarrolláis una actividad de I+D+i muy potente, ¿qué recursos dedicáis y qué retorno obtenéis?.

Efectivamente, desde hace más de 4 años vimos que una parte importante de nuestro futuro debía apoyarse en la introducción del vidrio en nuevos sectores y mercados, lo cual debía llegar de la mano de la I+D+i, y es por ello por lo que decidimos apostar por la creación de un Laboratorio de Investigación e I+D+i dedicado en exclusiva a este cometido.

Actualmente contamos con dos investigadores principales y tres analistas de laboratorio. De igual forma colaboramos con diferentes Institutos Tecnológico y Universidades (CSIC-Inst. de Cerámica y Vidrio, AITEMIN, AIDICO, ITMA,  Univ. de Alicante, Univ. de Valencia, etc.).

Por lo tanto los recursos dedicados por nuestra parte a la Investigación son verdaderamente altos para una empresa de nuestro tamaño, pues además del personal, la dotación del laboratorio es muy completa, con equipos muy especiales y evidentemente de un coste elevado, habiendo desarrollado por nuestra parte una serie de máquinas a escala de las máquinas industriales, las cuales son exclusivas y únicas, no existen el mercado, y otras de ellas igualmente las hemos adaptado a nuestras necesidades.

En cuanto al retorno esperado decir que desde el primer momento que apostamos por la investigación éramos conocedores que debíamos tener paciencia a la hora de obtener resultados y así es.

Sabemos, y así lo estamos viendo día a día, que la investigación es un proceso laborioso y la mayoría de proyectos requieren mucho esfuerzo y mucho tiempo hasta que “ven la luz” si bien, varios de los desarrollos llevados a cabo ya están el mercado, tales como el vidrio para filtración de aguas, como la aplicación de vidrio en cerámica industrial, aplicación en pavimentos, monocapas para exterior de fachadas y hormigones a base de vidrio reciclado, por lo tanto ya estamos en fase de retorno de parte del capital invertido.

Como hemos comentado anteriormente, somos optimistas de cara al futuro y estamos convencidos que a medio plazo toda la inversión realizada en I+D+i será totalmente recompensada, pues todavía tenemos en cartera muchos proyectos para desarrollar.

5.- Desde tu posición como primer ejecutivo de una empresa que se esfuerza cada día por mejorar su capacidad para competir en este entorno difícil, ¿cuál es tu diagnóstico de la situación económica y social actual que atraviesa nuestra provincia y todo el Estado?.

Seguimos inmersos en una crisis que dura ya cinco años; crisis que, además, llegó casi con sorpresa cuando la deberíamos haber reconocido con la antelación suficiente y tomar medidas que limitaran sus efectos.

Pero la realidad es que durante el verano de 2007 parece que se hubiera hundido el mundo, con el agravante de que costó mucho reconocerlo, lo que agudizó un impacto que ha derivado en una falta de confianza de los mercados en nuestra economía (y en otras muchas economías occidentales), lo que dificulta la fluidez necesaria en las relaciones comerciales, agravada, sin duda, por una fuerte crisis financiera que afecta de manera importante al crédito hacia las empresas.

Es una especie de “pescadilla que se muerde la cola”: falta confianza, hay menor actividad comercial, muchas empresas no pueden soportar sus costes ante la muy importante reducción de ingresos, cierran, aumenta el desempleo, se reduce el consumo, aumenta la desconfianza, …

Pero tímidamente me gustaría pensar que comienzan a aparecer algunas luces de esperanza, aunque creo que falta decisión en las instituciones europeas para abordar políticas claras que apoyen el crecimiento y la solvencia conjunta –e individual- de las economías del euro.

Aún no podemos hablar de tendencias, pero la reducción de la tasa de desempleo en nuestro país durante los pasados meses de abril, mayo y junio parece apuntar a una etapa nueva. Es cierto que la mayor parte del empleo creado es aún temporal porque las empresas tienen que confirmar que esas luces son estables y porque, además, compromisos a largo plazo en el mercado laboral sin un horizonte claro, pueden llegar a convertirse en corsés que muchos empresarios no pueden permitirse, al menos hasta que el mercado encuentre de nuevo un cierto equilibrio que será, en cualquier caso, inestable.

Sin duda es una situación compleja pero, como decía, esto no es nuevo ni probablemente cambiará mucho en el futuro salvo en la que espero progresiva solución de esta crisis que arrastramos en los últimos cinco años.

En cuanto a la economía alicantina, las perspectivas de los empresarios para 2012 reflejaban una ligera mejoría respecto a los resultados obtenidos en 2011, pero la realidad sigue mostrando una situación de crisis muy fuerte en nuestra provincia, especialmente afectada por la crisis inmobiliaria, que nos sitúa en una tasa de desempleo próxima al 30%, por encima de la media española y que constituye, como para todo el país, el mayor de nuestros problemas por su impacto en la situación de las familias, en el consumo y, por tanto, en la situación de las empresas, cuya destrucción continúa, por lo que no es previsible una corrección a corto plazo de esta muy preocupante tasa de desempleo.

Este es un problema que con más o menos gravedad afecta a todo el territorio nacional, lo que se traduce en más contracción de la demanda interna –que no es previsible que cambie a corto plazo-, por lo que la recuperación empresarial solo puede venir en los próximos meses del aumento de las ventas en los mercados exteriores. Las exportaciones, la internacionalización, por tanto, continuarán siendo un soporte de la actividad económica de nuestra provincia, con un comportamiento sensiblemente mejor que en el resto del Estado, pero aún insuficiente para apoyar el crecimiento de la economía provincial.

Por otra parte, otro gran problema que nos encontramos las PYMES, son la enormes trabas que las entidades bancarias nos plantean a la hora de la solicitud de créditos financieros, bien por las altas garantías financieras que nos exigen, como por los altos tipos de interés  unido esto a la desproporcionada solicitud de información requerida durante el proceso.  Como indicaba anteriormente “la pescadilla sigue aferrada a morderse la cola”, si no tenemos financiación, no podemos emprender nuevos proyectos en donde podamos ser mas competitivos, de la misma manera que no habrá creación de empleo y, por tanto,  mejora del poder adquisitivo de las familias, por lo que seguiremos sin reactivar el consumo y consecuentemente la economía.

Y de la poca ayuda que tienen las empresas por parte de las Administraciones a la hora de la contratación de personal, pues muy ligeramente apoyan la creación de empleo en jóvenes de menos de 25 años y en mayores de 45 años, si bien, la gran masa trabajadora que se encuentra entre estas edades 25-45 años y que seguro que son los que más dificultades tienen dado que seguramente tienen hipotecas, tienen hijos estudiando, etc., no está apoyado….

6.- Finalmente, como miembro de la Junta Directiva del Círculo, ¿qué dirías a los directivos de empresas de la provincia para ayudarles a tomar la decisión de incorporarse al Círculo?

Una de las ventajas importantes que aportamos a nuestros socios radica en el hecho de que formamos parte de la Junta Directiva de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), lo que nos permite, entre otras cosas, estar en magníficas condiciones para trasladar a nuestros directivos las mejores prácticas de gestión a nivel nacional que se puedan estar desarrollando en cualquier parte de nuestro país.

Otro punto fuerte que quisiera destacar es nuestra capacidad para identificación de sinergias entre los socios y la fijación de posiciones comunes para impulsar la función directiva en las empresas. Creemos –y aplicamos- en la potencia del grupo para favorecer el crecimiento conjunto.

En ese sentido, nuestras actividades giran en torno a la realización de encuentros empresariales de alto nivel con personas relevantes de la vida económica, política, social o académica, que nos ayuden a anticipar, hasta donde eso es posible, el futuro; otra línea la constituyen los eventos técnicos dirigidos a emprendedores y directivos para apuntar o profundizar en las técnicas de gestión y dirección más avanzadas con el fin de situar a nuestras empresas en la mejor posición competitiva; o las jornadas de puertas abiertas de nuestros socios para nuestros socios, a través de las cuales mostramos experiencias de éxito que pueden ser compartidas, o proyectos que permitan la participación de otros especialistas en diferentes fases de la cadena de valor del proceso de creación y comercialización de un nuevo producto o servicio.

Finalmente, creemos que un factor imprescindible para superar la crisis es la recuperación y puesta en valor de los valores básicos que han estado siempre en la sangre de las empresas que se constituían con vocación de largo plazo, estamos iniciando líneas de trabajo relacionadas con la concreción de programas de Responsabilidad Social Corporativa en las empresas de nuestro entorno.

Debatir en torno a la eficiencia energética, el reciclaje, la reutilización, la no contaminación, … van constituyendo una línea de trabajo en la que queremos seguir insistiendo desde una posición de compromiso con el entorno y con una visión de mejora de la eficiencia, imprescindible para todas las empresas y más fácil de alcanzar desde una correcta gestión medioambiental.

La asertividad

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad. Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.

La asertividad es  también, una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Una persona asertiva sabe expresar sus sentimientos y opiniones positivas como negativas en cualquier situación social. El ser asertivo proporciona diferentes beneficios, incrementa el respeto por uno mismo y la satisfacción de hacerse valer y de valorar las opiniones y deseos, también, de los otros. Asimismo las personas asertivas suelen ser mejor valoradas, aceptadas y respetadas por los demás.

Conseguir un nivel adecuado de asertividad supone un aumento de nuestra autoestima, mejorar la calidad de las relaciones interpersonales, aumenta nuestra capacidad de negociación, el trabajo en equipo, la convivencia,  y, al fin, permite un mayor respeto por nosotros mismos y por los demás. También supone mayor resistencia a las presiones, en situaciones personales, sociales, familiares y laborales. No olvidemos que ser asertivo también supone aceptar la asertividad de los otros, y mostrarnos tolerantes con sus deseos, peticiones y necesidades, aunque no estemos de acuerdo ni los compartamos.

La comunicación asertiva permite controlar conflictos y situaciones difíciles, consiguiendo un comportamiento más positivo que favorece las relaciones, al mismo tiempo que se minimizan sentimientos de ansiedad y reacciones de estrés, ayudando a manejar los desacuerdos de forma constructiva.

Un libro recomendable y fácil de entender en este sentido para introducir el concepto y algunas estrategias asertivas: “La asertividad, expresión de una sana autoestima” de Olga Castanyer Mayer-Spiess en el que se conceptualiza la asertividad como una habilidad estrechamente ligada al respeto y cariño por uno mismo, y por ende, a los demás.

 

¿Eres asertivo/a?

Test de asertividad de Rathus

(publicado en formato formulario y con auto-corrección en la web de psicoactiva.com)

La escala (test) de asertividad de Rathus consta de 30 ítems. Se refiere a conductas donde el sujeto tiene como objetivo expresar opiniones, peticiones o negación ante determinadas presiones de otros.

Puedes rellenar el cuestionario y obtener los resultados  en el siguiente enlace:

https://www.psicoactiva.com/tests/asertividad.htm

Convencer a un inversor

Más allá de las cualidades del nuevo empresario, el financiador prestará especial atención a la necesidad que cubra la propuesta del emprendedor, las ventajas competitivas, la correcta estrategia en su desarrollo y si va a crear valor para el accionista.

No se debe olvidar que, “aunque los business angel cada vez están más colegiados y mejor formados, cada uno arriesga su dinero cómo y dónde quiere y, en ocasiones, de manera poco lógica”, advierte Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. Por esta razón, presentar el proyecto a un inversor requiere pericia y un trabajo de backoffice. No vale con saber que se cuenta con una buena idea y lanzarla sin más. Suárez Sánchez-Ocaña aconseja trabajar muy bien la propuesta y la manera de presentarla; así como señalar ejemplos internacionales que demuestren que el sector es de alto crecimiento y viable y, sobre todo, explicar y demostrar al inversor cuándo, dónde y cómo podrá salirse de la compañía y con qué ganancias.

(Extraído de https://www.expansion.com/2012/08/21/empleo/emprendedores/1345565940.html)